marzo 19, 2007

Basura de media noche.

12: 13 am.
No se si alguna vez tenga la oportunidad de describir
la impresión que usted causó en mi.
No importa.
Es algo que no necesito explicarle y sí,
he de aceptar que tengo miedo.
Miedo de seguir siendo tan débil como aquella vez que creí en el amor.
Basura.
Nunca he podido deleitarme con el sabor de esa palabra.
Miedo de volver a creer que existe.
Miedo de vivir esa utopia.
Soy un cobarde y no siento vergüenza alguna al aceptarlo.
No se porque guardo la esperanza de verlo mañana;
tan solo hablar.
Debería matar esa esperanza.
Tantas promesas
y el aire cada vez tragando más y más palabras.
Las suyas,
las mias.
Quién sabe cuantas más?
Pero quiero dejar claro que no fui yo quien se las pidió.
Yo no pedí nada,
nunca.
Usted se aprovecho de algun pretexto para pedir un número telefónico.
Bueno,
obtuvo el combo.
Y ahora puede retirarse satisfecho.
Le repito, yo nunca le pedí nada.
Ni siquiera palabras.
Y usted obtuvo mucho más que un simple número telefónico.
Usted tampoco me las pidió
y sin embargo
este vómito de confesiones me delata.
No existe la más minima posibilidad de que usted se entere
cuan intensa fue la impresión que causó en mí.
Siempre seguirá siendo anónimo y esto,
sólo,
basura de media noche.

No hay comentarios.: