no quería despertarme.
estaba dentro de un sueño tan perfecto
que cualquier movimiento en vano,
cualquier ruido,
podría destruirlo.
pero más que temer despertarme,
no deseaba levantarme de esa cama,
alejarme de su lado,
no sentir más el sudor de sus piernas.
tener que enfretarme a la realidad,
al hecho de que solo fué mio esa noche,
me aterrorizaba.
toda esa inseguridad,
ese vacío,
me carcomía por dentro.
estaba cansado de ser aquél
qué siempre padece la peor parte;
otra decepción.
no de nuevo.
no estaba dispuesto a soportarlo.
tal dilema me mantuvo ocupado durante horas,
parecia una eternidad.
hasta que al fín caí exhausto,
dormido.
ya ninguno de aquellos miedos podría alcanzarme.
solo quería morir allí,
al menos,
no estando solo.
debo decir que no fue nada fácil despertar,
sentir que podría ser vulnerable al quedarme solo;
un beso suyo logró disciparlo todo.
no se que pasará mañana,
pero esta noche fuí yo,
quién ganó la batalla.
abril 05, 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario